Lo pretérito, lo que ya pasó. El pretexto imperfecto para contarlo. Rescatarlo. Pintarlo con palabras, en imágenes. Con música, sin ella, en silencio, casi nada. Un motivo perfecto para volver a espabilarnos.
85 años
Habrías cumplido este 9 de enero, Rodolfo, si tan sólo no te hubiesen callado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario