Happiness is a warm gun


La felicidad

era en las caricias de mamá, en los juegos tempranos en la casa con jardín y limonero, al pelar una granada su abuela con sus manos -manos curtidas, de campo-. Era cuando papá le enseñaba a leer en primavera, sentados juntos al lado de la pileta. Cuando jugaba escondida con sus muñecas, cuando inventaba personajes y montaba escenas en su cabeza. Era cuando su abuelo le cantaba melodías dulces en gallego, y ella no entendía una palabra, pero le sonreía largo. Era en el aprendizaje del arte culinario de la infancia, con las manos en la masa, juntito a su tía Mary. Era la rayuela en el patio de la escuela, un "quemado" en los recreos, en la mancha y la soga con las nenas. Era en Mar del Plata, con sus hermanos y primos en bicicleta, con una caña de pescar inventada y barrenando olas hasta la costa. Era haber leído su primer libro sola, y aprendido a atarse los zapatos, por primera vez, sola. Era salir segunda en un pequeño concurso literario. Era en su primer beso, el primero con el chico que más le había gustado durante el secundario. Era en las casas del asentamiento, con los chicos del barrio pintando un aula y mirándolos jugar un picadito en el barro. Era en los parajes de Santa Fe y Santiago, en los ojos nublados de María y Don Virgilio, en las huellas del camino y en el cansancio físico y anímico. En su primera vez, también era. Era en un club de tango, el primer baile de su vida, en vivir tan intensamente como si fueran a apagar las luces ese mismo día. Era en su primera nota publicada en un diario y en los nervios de las entrevistas. En haberse salvado raspando del accidente. Era en España, en una noche sola, absolutamente sola, frente a la Alhambra. Era en los recitales de rock, en las peñas y en las noches de murga uruguaya. Era en la murga uruguaya, donde lo conoció. Era y es en sus besos, en el abrazo a tiempo, en el mar charrúa y la arena en los pies, caminando. Es en aprender a jugar otra vez de la mano de Gian, Tiago, Lautaro y Facundo. Y sueña, desea que sea, en sus propios hijos la felicidad algún día.

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